Llega a Bogotá el montaje del Circo del Sol que celebra la feminidad

La naturaleza femenina es la médula espinal de ‘Amaluna’: la fortaleza, la energía, la belleza y hasta los enigmáticos cambios emocionales de las mujeres integran la esencia de esta historia, que despliega su magia durante poco más de dos horas.

“El ‘show’ está diseñado para demostrar ese poder femenino”, explica el artista ruso que da vida a Romeo, Evgeny Kurkin, uno de los pocos personajes masculinos que tienen rol protagónico en este relato acerca de una isla fantástica gobernada por Próspera y protegida por diosas, valquirias y amazonas. Allí, Miranda, su hija, está por cumplir la mayoría de edad y por conocer los celos, las dificultades y el amor romántico.

Desde el comienzo del espectáculo, las mujeres cumplen un rol fundamental: son las amas, las guardianas, las soñadoras, las viajeras y las autoras de todo en ‘Amaluna’.
Por ejemplo, Próspera –interpretada por la violonchelista y actriz Amanda Zidow, una estadounidense de ascendencia colombiana– es quien crea la tormenta como parte de las celebraciones por el cumpleaños de Miranda y de la cual se desprenderá la vertiginosa historia de amor que la joven vivirá con Romeo, uno de los náufragos que arriba a las costas de la isla por culpa de la violencia del mar.

“El mensaje más importante es la fortaleza que tienen las mujeres, sin importar edad, color o apariencias físicas. Sabemos que al final la gente se llevará eso en la cabeza, además de una dulce y tenaz historia de amor en su corazón”, asegura convencido James Santos, el director artístico de ‘Amaluna’.

El poder femenino ruge en su máxima expresión cuando la banda se planta en la parte delantera del escenario: siete mujeres enloquecen al público con la enérgica interpretación de sus instrumentos.

“ ‘Amaluna’ es un ‘show’ único por la paleta de colores que brinda, por la historia que aborda; es una celebración de la feminidad. A eso súmale la música, los vestuarios, el escenario. Todo ha significado un acercamiento distinto para nosotros”, agrega Santos.

Cuando Guy Laliberté, el fundador del Cirque du Soleil, decidió rendir un homenaje al trabajo y las voces de las mujeres, hace seis años, apareció la idea de este montaje, con toda la esencia de la compañía de artes circenses, pero incorporando elementos del rock, la música clásica, la literatura y la mitología.

“Hablaría de un poder femenino, pero, sobre eso, es un homenaje a ser mujer, a la feminidad”, expone Zidow.

De esa manera, el relato de ‘Amaluna’, con elementos del circo clásico de la compañía canadiense (acróbatas, payasos, música en vivo), revive la mitología griega, a partir de Hera, diosa femenina del matrimonio y la fertilidad; retoma fragmentos de ‘La tempestad’, de Shakespeare, así como apartes de ‘La flauta mágica’, la ópera de Mozart que evoca las dificultades que enfrentan dos jóvenes amantes para estar juntos.

Desde el martes 16 de octubre, la carpa del Cirque du Soleil se levanta en el parqueadero del Salitre Mágico, en Bogotá, donde este 25 de octubre, y hasta el 16 de diciembre, se vivirá la temporada de ‘Amaluna’. Después de pasar por Chile, Argentina y Ecuador, aterrizan en la capital más de un centenar de personas, de unas 30 nacionalidades, que acompañan este espectáculo por el mundo. En Colombia enfrentan un monstruo que ya dominaron parcialmente en Quito: la altura.

“Más allá de los ensayos, de cantar y de la rutina física, luchamos con la altura. Tenemos que hacer varios ajustes en el ‘show’ y las rutinas porque necesitas más oxígeno para tus pulmones y tus músculos”, explica Elizabeth Cauchois, una atleta que desafía la gravedad colgada de unas correas a más de 10 metros del suelo dentro de la carpa. 

“Nos afecta mucho y se convierte en un reto más –acota Laura-Ann Chong, una de las amazonas que defiende la isla y experta en las barras asimétricas–. Lo bueno es que llegamos habituados de Quito (que está a 2.850 metros sobre el nivel del mar, 250 más que Bogotá). La falta de aire es algo que no notas cuando caminas, pero apenas empiezas con las rutinas, te afecta mucho. Es necesario que encuentres tus puntos de respiración para no ahogarte durante el espectáculo”.

Información sacada de “El Tiempo”